¿Podemos detener un embargo? T-Presta te ayuda

Un embargo es una de las situaciones más incómodas económicamente en la que nos podemos ver envueltos. A la falta de liquidez, se le une la impotencia de perder nuestro bien más preciado: nuestro hogar, el lugar en cuyo alrededor hemos desarrollado nuestra vida y nuestra familia se nos puede arrebatar por una mala jugada económica. ¿Es posible evitar este desenlace?

Primer paso: analizar la situación

Lo primero que se recomienda en estos casos es no perder la calma y valorar todas las posibilidades que estén a nuestro alcance. No todo está perdido, y existen empresas como T-PRESTA con la capacidad para cubrir los gastos que han ocasionado el embargo y detenerlo provisionalmente o incluso cancelarlo en su totalidad.

Sin perder nunca esta posibilidad, el segundo paso es analizar qué nos ha llevado a esta situación: ¿por qué se ha llevado a cabo el embargo?, ¿Ha habido comunicación fluida con el adeudado?, ¿He planteado alternativas?

Normalmente, cuando se solicita un embargo judicial es, o porque se han agotado todas las vías posibles para poder cobrar lo adeudado, o no ha habido comunicación entre ambas partes. Tanto si se está en un caso como en otro, existen posibilidades de evitar el embargo: en el primer caso aún existe la vía de contratación de servicios como el de cancelación de embargos y subastas, y en el segundo, sólo tenemos que mostrarnos proactivos e interesarnos porque pronto pueda cobrar la deuda el adeudado.

Un embargo judicial es un proceso complejo para ambas partes, por lo que en cuanto mostremos un mínimo interés por salir de la situación y planteemos alternativas como las ofrecidas por T-PRESTA, difícilmente se nieguen a cancelar el embargo.

Podemos detener un embargo

 

Segundo paso: recuperar el control de la situación

Uno de los máximos inconvenientes que plantea un embargo judicial es que éste se lleva a cabo sin apenas control ni participación del propietario de la vivienda, lo cual conlleva a “malvender” una propiedad que, fruto de las prisas por querer cobrar una deuda, deja menos intereses y sin apenas beneficios en el deudor.

Es por ello por lo que recuperar el control de la situación (y de la deuda) debe ser nuestro fin: ya sea trasladando la deuda mediante un préstamo o ayuda, u ofreciendo alternativas para la consecución de efectivo. En cualquier caso se debe pretender que los temas relativos a la deuda (plazos, cantidades etc.) los podamos manejar debidamente.

Buscar asesoría y ayuda externa

Tal como hemos podido ver a lo largo del artículo, existen herramientas a nuestro alcance que pueden permitirnos solventar y cancelar la subasta judicial. Es por ello por lo que no debemos dudar en acudir a empresas, servicios, asesores que puedan acudir en nuestra ayuda.

En una subasta judicial cada minuto cuenta, y aquel dicho de “el tiempo es oro” cobra aún más significado. Por ello, todo lo que nos sirva  para si no solventar el problema, aplazarlo, bienvenido sea. Y para ello insistimos: comunicación entre ambas partes y entre terceros es vital.

 

Comentarios

  1. Pedro Lobato:

    Tengo un préstamo con T-Presta y estoy muy contento porque sin ellos no habría podido realizar el sueño de montar mi propio negocio

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  2. Jose Alberto:

    Yo también uso un producto de t-presta: reunificación de deudas. Ahora ya he saldado mis deudas completamente y estoy feliz porque recuperé mi casa y mi negocio…

    Responder

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